15 oct. 2011

Nuestro muro

Ese muro que tú quisiste tirar y yo volví a levantar. Ahora me arrepiento, ahora soy yo la que lo quiere derrumbar. Ahora quiero estar junto a ti y es ese muro el que nos separa y no nos deja disfrutar. Me levanto cada día rezando para que te hayas decidido a derrumbarlo, ya no volveré a intentar levantarlo, pero tal es mi decepción que cada vez que llego a nuestro sitio te veo sentado juanto a él. En ese instante el mundo se me viene abajo. Si, me afecta y si, yo tengo gran culpa de que el muro esté ahí, pero que se le va a hacer, todo el mundo tiene su momento de estupidez.
Si, cuando te veo juto al muro no puedo evitar sentirme mal, unas veces se nota y otras no. Cuando se nota me gusta cuando vienes a preguntarme lo que me pasa, aunque ya lo sabes, y siento mucho, de verdad lo siento, ponerme borde contigo cuando me preguntas, pero... ¿Qué quieres que le haga? Te lo podría volver a contar, pero sabiendo que después vas a volver junto al muro hasta altas horas de la noche, pues que quieres que te diga, que no me gusta. Es lo que tiene querer a una persona y estar en segundo plano aunque sea yo la culpable.
Y como tú dices... ASÍ ES LA VIDA.

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